Amo a mi zorra

No, no me malinterpreten, no hablo de ese tipo de zorras, si no de nuestra zorra, la que todos queremos, la que nos trae locos, a la que todos rendimos pleitecía y una vez que la conocemos no queremos apartarla de nuestro lado, a la que incluso no tenemos empacho en presentársela a nuestros más queridos amigos y amigas para que también se enamoren y hagan uso de ella.

Nuestra zorra de fuego, firefox.

Sin extenderme demasiado ni entrar en detalles técnicos, puedo decirles que firefox se lleva de calle a cualquier navegador (en mi opinión), es personalizable a más no poder, ya sea instalando skins (o temas) para que tenga el look & feel que uno desee, o bien, instalando complementos que nos permiten desde controlar el reproductor musical del sistema (desde el navegador obviamente), twitterear sin entrar a la página de twitter, integrar una ventanita para IRC, hasta incluso embedear en un tab (pestaña o como le quieras llamar) al Internet Explorer (por aquello de las páginas que se ponen roñosas).

Existen algunos complementos muy útiles para esto del desarrollo web, como el “web developer” o “firebug”, que nos permiten ver tanto el código fuente de la página actual, como validad CSS, manejo de cookies, redimensionar la pantalla, entre otros que nos hacen la vida más sencilla a la hora de realizar pruebas de nuestras páginas.

Y este pasado 17 de Júnio la versión 3 de nuestra zorra estableció un record Guinness como el software con mayor cantidad de descargas en 24 horas.

firefox_logo

No importa el S.O. (distro Linux, Windows, Mac), para todos existe una versión de firefox y creanme, cuando una PC/Mac llega a mis manos, lo primero que hago (si el S.O. no tiene problemas, obviamente) es instalarle la zorra y presentarsela al dueño pa’ que la haga suya.

¡Háganla suya! : bájala

P.D. Este post no está pagado por la corporación Mozilla.

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